tú no tienes un destino. o explícame por qué a veces, tus dientes, sólo se hunden superficialmente. cuando unos segundos antes se habían detenido al morder el hueso. desconoces totalmente si te diriges hacia algún lugar. estarías más tranquila si tuvieses la seguridad, de que alguien te está esperando. recibiendo con los brazos extendidos tus dentelladas. del modo que lo hacemos mis pensamientos, amordazados, y yo. en un interminable fin de semana, tumbados. en el colchón de la cama. ignorando el ruido que hacen las piedras que lanzan al chocar con la ventana. y el teléfono que no para de sonar. superamos todas las adversidades y vencemos las batallas porque tenemos curiosidad. en el final de la historia, y no porque seamos fuertes. nunca me ha visto un doctor desde que nos conocemos. por eso tú crees que puedo saltar desde la azotea. aún así no te impresiono. y sería tan estúpido, mover los muebles de sitio. tomar la medicación. entre carrera y carrera recuperar el aliento para poder seguir corriendo. con la mirada en el suelo no son míos, estos pies.
al igual que tú eres mi novia, pero yo no soy tu novio.
martes 3 de febrero de 2009
una batalla vencida por casualidad
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en el camino a casa te paran unos sollozos que te asustan.
ResponderSuprimirirremediblemente hago el papel del macho a criticar con ánimo de una sonrisa sacar; "no te merece", la misiva (...) no hablo de mi ignorancia en temas amatorios, porque me acerca más a la idea de lo bueno de lo solitario. [llegan los periódicos]. y quizás con una lucidez que no faltó en toda la noche, me parecen demenciales las convulsiones con llantos por el antiguo amor que nos desprecia; por lo que vi, yo me cabrearía en vez de llorar. y la ira secaría las lágrimas. estoy demasiado acostumbrado a ser el que surje casualmente en un odio externo, y desde fuera vomito la intensidad del romanticismo mal entendido. y la mujer que me lo enseñó me acompañó toda la noche, con sonrisa mutua y sincera. el odio no existe, sino que se piensa en lo que nunca se volverá a alcanzar, en esos momentos de indefensión casi no creible. o si no, recuérdalo en un tiempo.
me cago en el amor. o en lo que se piensa por amor.
he aquí mi pequeña aportación a lo leído, hasta aquí la lectura ociosa por hoy.
para que te hagas una idea me quedo con:
- la idea del vaso medio vació, aunque yo estoy continuamente en proceso de cambiar la perspectiva, así que no debería quedarme con ella.
- no siempre ganan los buenos, pero yo soy de las personas a las que les gustan los finales de esos, que ganen los buenos por favor.
que más recuerdo, a ver...
- las serpientes al cuello por favor!!
- jaja y comparto dos cosas contigo, que bien podrías inventártelas porque escribes y eso es una de las cosas buenas que tiene escribir, pero yo voy a compartir mis más íntimos secretos contigo y no conforme con eso, los publico aquí como comentario! (puaajjj):
cocina 0 - dormir 10 (yo no padezco insomnio)